miércoles, 9 de febrero de 2011

DIARIOS DE TRASPALETA II- El Tinte-

DIARIOS DE TRASPALETA(II)
EL TINTE
La voz de alarma saltó, como tantas otras veces, por medio de una señora histérica que  huía despavorida, tratando de poner a salvo las nocillas de sus hijos.
¡¡Han atracado el Súper!!- dijo a “grito pelao”- e inmediatamente, dos centelleantes figuras, como impulsadas por una súbita fiebre atlética se desplazaban veloces a  lo largo de la calle, sorteando a incrédulos  vecinos, a dueños de bingos y algún que otro cristiano evangélico.
Los corredores son estos: Uno de ellos, concretamente el que va detrás, persiguiendo al otro, es el empleado  del Súper de toda la vida, viste pesadas botas de seguridad de goma y uniforme de trabajo azul, su corazón está a punto de explotar debido al esfuerzo desacostumbrado y sus pulmones dan saltos tratando de escaparse de su caja torácica y poder respirar.
Delante de él, aunque perdiendo terreno, huye despavorido el caco, el ladrón, el criminal, cuyo aspecto es…Bueno, pensándolo bien creo que su aspecto es irrelevante. Lo importante para entender en toda su magnitud este relato es volver atrás, concretamente  un par de minutos antes de que se produjese el atraco.

martes, 8 de febrero de 2011

Ewan McGregor Nació en Narnia!!!!!


Mirad lo que he encontrado en la Wikipedia, Ewan Mc Gregor nació en Narnia!!! No se que me parecería más chocante, si que hubiera nacido en una dimensión paralela, o que en Escocia haya una ciudad que se llame  Narnia. Aunque pensándolo bien no es tan raro, en Turquía hay una ciudad que se llama Batman. 

miércoles, 2 de febrero de 2011

RUEDA DE PORTUGUÉS

Me encanta el Marca

DIARIOS DE TRASPALETA (I) Un Comienzo chocante.

Entré a trabajar en un supermercado (de cuyo nombre no quiero acordarme) en la navidad de 2003 al 2004, y tengo que destacar que el primer cliente al que atendí me preguntó acerca de la diferencia entre piña en almíbar y piña en su jugo -un misterio insondable que lleva siglos atormentando a la humanidad-   Su cara me  era extrañamente familiar y sin conocerla sentía un odio infinito hacia ella.

Mientras la mujer me reprochaba con indignación mi poca profesionalidad en el ámbito de la fruta enlatada tuve una revelación. Una de esas veces que algo que tenías oculto en lo más profundo de la mente vuelve a primer plano, revelándote la solución al enigma.

sábado, 8 de enero de 2011

Alguien tenía que hacerlo

Increible que nadie hubiera hecho esta chorrada antes.

La Caza

LA CAZA

Estiró el cuello hasta que pudo divisarle, no demasiado lejos al fin y al cabo, apenas 20 metros de donde ella estaba, llevó su mano hasta el bolsillo interior  de su chaqueta, encontrando una forma alargada en el interior del mismo. Llevaba todo lo que necesitaba. Estaba preparada para el trabajo  para el que la habían contratado. Se sabía atractiva, y eso era fundamental. En realidad era por eso por lo que la habían elegido a ella, precisamente a ella. No había porque estar nerviosa.

Debía evitar llamar excesivamente la atención, ser solamente una más del centenar de personas que pululaban por el centro comercial a esas horas... hasta que llegase el momento oportuno.
Vestía completamente de negro, era imprescindible –le habían dicho – usar ese color. Los pantalones de tela no llevaban botones ni costura alguna que alterase su esbelta figura. La chaqueta, de corte elegante tenía botones, pese a que de ninguna manera estaba diseñada para cerrarse sobre su pecho. Portaba demás camisa blanca y pañuelo atado al cuello.

Alzo de nuevo la vista hacia el hombre de gris –su objetivo-. Tenía el aspecto de ser un padre de familia, quizá estaba casado y con hijos, pero... ¿quién sabía?

Se acercó despacio, sigilosa, tratando de no llamar la atención; de lo contrario él huiría como alma que lleva el diablo, dificultando  aun más su trabajo. Era la primera vez que iba a hacerlo y prefería que fuese limpio y sencillo.

Calmó sus nervios lo mejor que pudo y se acercó con éxito hasta el hombre, tanto que podía oler su colonia –era buena, ahora estaba seguro de que estaba casado -.

En ese momento él hizo algo que ella no esperaba: se giró hacia ella y miró fijamente los profundos ojos azules d la chica

-Demasiado tarde para arrepentirse –pensó ella-. Demasiado tarde para echarse atrás.
Y  disparó....-¿Tiene tarjeta de compra del Corte Inglés?

Cuentan que si has visto ronronear a un funcionario del estado nunca lo olvidas. Yo no he visto a ninguno.